El pasado domingo, 15 de Junio, un reducido grupo de aventureros nos adentramos en el Puig de la coma de oro de 2826m.

En una ruta circular de alta montanya. A pesar de ser un grupo reducido, éramos cuatro, disfrutamos de un día espléndido, lleno de emociones.

Empezamos a andar por una pista al pie del Puerto de Puymorens. La pista subía por un valle abierto lleno de prados verdes y un pequeño riachuelo del deshielo. El sol parecía imponerse. A ambos lados había paciendo vacas, caballos y alguna gritadora y escondísima marmota. Más arriba y después de una buena subida encontramos el final del collado con una pequeña congesta de nieve, que nos recordaba que ya teníamos cierta altura. Aquí hicimos una pequeña pausa viendo la cima que teníamos justo  adelante con una panorámica espléndida.

Justo reanudar la marcha nos sorprendió un pequeño chubasco, que no nos impidió que hiciéramos CIM con nuestro ritual habitual. Llevamos la inclusividad muy arriba y después de comer, rodeados por unas vistas magníficas vistas del Carlit y otras grandes CIMs. Aquí recogimos todo el oro que buscábamos y empezamos el descenso. Un descenso más abrupto que la subida pero sin grandes dificultades nos llevó a otro valle, Portella de Lanós. Serpenteamos el arroyo en busca de que, el que no llevaba botas (siempre recomendables) se mojara los pies!! Los intentos pese a numerosos, no lograron el objetivo. Más abajo el arroyo se canalizaba en una especie de piano de hormigón. Caminando por encima de las teclas, nos saltó la sorpresa, más abajo divisamos lo que parecía...bien aquí no nos pusimos de acuerdo, estaba entre un zorro, Oso, tejón u Oso hormiguero. Fue un momento especial, en el que la naturaleza nos muestra parte de su encanto. Ya cuando nos faltaba poco para llegar al coche un alboroto de truenos nos decía que la aventura aún no había terminado, otro pequeño chubasco nos refrescaba la bajada.

¡La excursión de dificultad moderada, alta, fue, de lo más fructífera, que nunca le coja la fiebre del oro! ¡EXI 2!